La caja de las virtudes
En casa tenemos una caja de zapatos forrada con papeles de colores. Dentro hay un sobre con pequeñas cartulinas de colores que tienen formas que los niños han decidido: corazón, estrella, la inicial de sus nombres…
De vez en cuando, depués de un día de esos en los que nos hemos levantado el pie torcido, y con la intención, precisamente de cambiar de tercio… cogemos una de esas formas y escribimos cada uno algo bueno que nos caracteriza. Nosotros hemos decidido (más que decir algo bueno que hemos hecho) poner un rasgo de nuestro carácter o nuestra personalidad. Luego lo dejamos dentro de la caja. Hay días en los que la autoestima está más resentida, sobre todo si hemos estado especialmente enfurruñados. Es bonito, y sobre todo reconfortante que el resto de miembros de la familia te ayuden a ver tus puntos fuertes. Además, en determinados momentos a los niños les gusta ir a la caja y leer cuáles son sus virtudes.
Sara
























